Résumé
Hoy en día, muchas personas no se sienten mal porque sus vidas sean un fracaso, sino porque se consideran las únicas responsables de todo lo que les sucede. Llevan consigo sus pensamientos, sus emociones, sus decisiones, sus fracasos y sus dudas, como si hubiera alguien en el centro de la experiencia encargado de gestionarlo todo. Esta forma de vivir genera un cansancio profundo, a menudo silencioso, compuesto de tensión interior y lucha discreta.
Este libro no propone soluciones, métodos ni caminos a seguir. Se limita a nombrar un malentendido común: la creencia de ser una entidad separada, al mando de la vida. Describe lo que se relaja cuando simplemente se reconoce esta creencia.